un callejero para desorientarse

febrero 15, 2007

Crear colectivamente un callejero que fuera una suma de sujetividades, conocimientos parciales, diversidad de formas y capacidades de representación. Esta es una de las ideas que estuve barajando en el proceso para llegar a una propuesta para la exposición “Panel de control”.

Uno de los referentes aquí era la experiencia del taller de deriva que hicimos en Premià de Mar en 2002. Pero tenía que ser algo que formara parte de una exposición, un espacio-sistema que “hablara” a la gente por sí sólo. Que al entrar en él se entendiera en que consistía la propuesta.

Registro de Maria Badia y Núria Bas en el taller de deriva de la Ruta d'Art de Premià de Mar (2002)

En distinos momentos de estas semanas, entre los bocetos en libretas y el dar vueltas a la cuestión, llegué a definir dos maneras de formular esta idea. Una de ellas consistía en deconstruir un sistema de consulta de rutas llevando parte de lo digital a lo analógico (como un by-pass, para volver luego a lo digital) y la respuesta del sistema a la intervención de “agentes” humanos (los visitantes-participantes). Llamé a esta propuesta tender-antender.

La otra era un laberinto dinámico, lo llamo tol tul tol. Estaba formado por una estructura de puertas consecutivas que según cambiaban de posición cerraban un recorrido u otro. Las mismas puertas serían el espacio de trabajo dónde dibujar fragmentos de un mapa contruido por las aportaciones de los participantes.

Se pueden ver estas propuestas como el diseño de “sistemas” para la creación colectiva y los he incluido como tales en el wiki del proyecto GERMINADOR. Quedan pues ahí como ideas para posibles desarrollos futuros:

  • callejero tender-atender
  • laberinto tol tul tol.
  • Las dos eran propuestas algo complejas en cuanto a producción. La propuesta que finalmente vamos a llevar a cabo en el festival es una tercera: el laberinto “cajacabeza” que se centra en el objetivo de ofrecer una experiencia de desorientación.

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