Navegar cajacabeza

marzo 23, 2007

panel desde cajacabeza

Desde el martes y hasta el próximo domingo 25 de marzo el laberinto cajacabeza está en el centro de arte de Sevilla (Monasterio de San Clemente) y puede ser navegado.

Sólo tienes que entrar tu cabeza dentro de una caja y seguir sus pasillos. Si quieres desorientarte no te agaches y navégalo con los cartones a un palmo de tu nariz.

Hay caminos sin salida, rutas que se repliegan sobre sí mismas. Si miras hacia arriba en algunas cajas hay un segundo piso con otras rutas atajo por las que podrías pasar si levitaras. También hay un par de módulos abiertos por los que puedes ver el techo del monasterio o el trasero de la cámera de vigilancia (sin que ella te vea).

Si has navegado cajacabeza y quieres contar tu experiencia puedes hacerlo en los comentarios de este mensaje.
¿Conseguiste desorientarte? ¿Cuál es tu rincón favorito dentro del laberinto?

Si tienes fotos del laberinto puedes publicarlas en Flickr e incorporarlas al grupo cajacabeza.

2 chicos cajacabezados

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Cajacabezadores/as

marzo 23, 2007

En la construcción del laberinto cajacabeza han intervenido varios cajacabezadores y cajacabezadoras. La conceptualización y definición inicial de la propuesta se hizo a la distancia. Intercambiando mensajes con Fito Rodríguez, Rubén Díaz y, cada vez más conforme se iban concretando los aspectos técnicos, con Paco González; persona clave en el montaje.

Los herreros de D@ALBA hicieron la estructura y la sujetaron entre las vigas y la pared de la sala. En el cortado de cajas, preparación de grupos y montaje del laberinto intervino gente del equipo de producción de LASUIT3 (Cristóbal, Violeta, Miguel), Cristina Dominguez del colectivo Zemos98 y también Ricardo Iglesias que participaba en la exposición con otra pieza (In the dark, junto a Gerald Kloger) y se vino a hechar una mano. Benito Jiménez puso la iluminación.

Cajacabezadores, gracias a todos/as!!

David.

Algunos/as cajacabezadores/as cajacabezados/as…

Paco Cajacabezado
Paco González
Fito cajacabezado
Fito Rodríguez
Cristina cajacabezada
Cristina Domínguez
Violeta cajacabezada
Violeta
Cristobal cajacabezado
Cristóbal
Miguel cajacabezado
Miguel
David cajacabezado
David Linde


Contrareloj – montaje cazacabeza

marzo 23, 2007

Empezaba a entrar la gente a la exposición “panel de control” y estábamos acabando con la última caja. El final del montaje fue una carrera contrareloj.

El lunes habíamos cortado las cajas y pegado sobre ellas algunas de las imágenes y textos recortados en vinilo. La estructura de hierro que tenía que aguantarlo todo pesaba demasiado y no se ajustaba a las medidas poco precisas de las cajas. Paco redibujó una estructura más simple y los herreros la soldaron. El mismo martes habíamos agrupado las cajas por líneas de entre 2 y 3 de ellas enganchadas con cola. Antes de colocarlas sobre la estructura se sujetaban con las palomillas y se hacían los agujeros para sujetarlas con los grupos de cajas contiguas. Sobre la marcha y a todo ritmo decidimos algunos cambios, suprimiendo algunas cajas del segundo piso. En todo momento tenía que verificar la posición en el esquema porqué cualquier error alteraría la estructura interna e igual bloquearía algunos recorridos o dejaría alguna caja aislada.

Fue un trabajo frenético, con la colaboración de muchas personas y el trabajo en equipo con Paco, discutiendo la mejor forma de afrontar el montaje o de solucionar los contratiempos.

La verdad es que yo había imaginado un montaje menos complejo de lo que fue. O de como lo sentí desde dentro del proceso. Ahora, en perspectiva, y con el laberinto ya montado, esa complejidad y los contratiempos pierden importancia.

Collage montaje cajacabeza


Desorientación en Sevilla

marzo 18, 2007

Esta mañana he llegado a Sevilla. Había estado antes un par de veces. Pero siempre de paso (hacia Extremadura la primera vez, hacia Granada la segunda). Conozco muy poco la ciudad. Cuando llegas a una ciudad que no conoces te faltan referentes, es fácil desorientarte. Si la ciudad tiene mar para mí es mucho más fácil, vivo en una población costera y el mar es un elemento de orientación importante. Las ciudades con río son más difíciles.
Beli (por “Belinda”) me viene a buscar de parte del Festival al aeropuerto y me lleva en coche al Hotel. Comenta que hay muchas obras en la ciudad (y vaya si hay!). Me instalo y luego salgo a comer. Después voy a dar una vuelta. Hasta las seis de la tarde no hemos quedado en el caS.

Rotulo desorientación sevillana

Voy hasta los Alcázares Reales porqué tengo una cuenta pendiente con sus jardines. Los ví un día lluvioso de agosto, además con el tiempo justo porqué cerraban. Quiero entrar en el laberinto, recorrer su estructura de setos y ver el esquema grabado en piedra que no ví la otra vez.
Una flecha en un portal señala “Alcázares” hacia la derecha. Decido ir para la izquierda y rodearlos. Entro en la parte abierta de los Alcázares y por un callejón estrecho salgo hacia el entramado de callejuelas que lo rodean. Llevan nombres como “Agua” o “Pimienta”. Tomo fotos de algunos nombres de calles por si puedo componer la palabra “desorientación” con las letras características de los rótulos sevillanos. Luego cruzo los jardines Murillo y recorro la calle Fernando en obras. Entre las losas de piedra a medio poner asoma la tierra amarilla junto a los tubos de plástico rojo para el cableado. Al final llego a la puerta cerrada de los jardines (a pocos metros del cartel de la flecha). Cierran el domingo por la tarde. También el lunes.
Me he sentado a escribir en la pequeña plaza Santa Marta (lo de “Marta” se intuye, tapado por las hojas de un arbusto). Es una plaza tranquila y en sombra. Con una sola entrada bajo un arco. Rodeada de naranjos, con una cruz de mármol en el centro. Los turistas y curiosos entran y sacan unas fotos. En seguida se van. Algunos se sientan unos minutos. Como una pareja de mediana edad o una família con dos hijas, una de nombre Marta, como la Plaza.
– ¿Te ha gustado tu plaza?
– Sí, ¿ya nos vamos?
– Sí nos vamos ya.
– Pero luego volvemos ¿vale?
Otros vienen buscádola. “Debe ser la plaza que dice Luís” o “No me habré sentado de veces yo aquí con tu hermano”. Y, hablando por el móbil, “estamos aquí, en la plaza en la que hay seis naranjos y un cruzero”.
Llegan, están más o menos rato y luego se van. El ambiente me recuerda a la barcelonesa plaza de Sant Felip Neri. También es una plaza recogida, también se puede llegar bajo un arco, y transmite un ambiente similar.
Yo tenía esa plaza en mente cuando escribí el cuento “Hostes a l’illa“, imaginando el tipo de ambiente que se respiraría en los nodos-plazoleta clónicos del laberinto “Flor de Dèdal”. Pero bien podría ser esta plaza Santa Marta de Sevilla. O quizás un híbrido de ambas.
Huele a naranjas y azahar. Las voces de la calle Mateos Gago llegan aquí amortecidas. Busco la plaza en el mapa que me han dado en el Hotel pero no aparece.

Plaza Santa Marta - Sevilla - marzo 2007

De vuelta hacia el Hotel me pierdo varias veces. Intento interpretar el mapa pero no sé si mirarlo del derecho o al revés. Mi intuición falla. Cuando encuentro una calle que buscaba dudo y muchas veces la tomo en la dirección equivocada. Hasta que reconozco algunos sitios por dónde he pasado, cosas en las que me he fijado. Pero aún son pocas. Conforme vaya pasando por estas calles las referencias se irán acumulando y será más difícil que me desoriente. De momento tengo desorientación de sobra. Tardo más de vuelta que en la ida.


Desorientación ¿eje de trabajo?

marzo 16, 2007

La desorientación es uno de los ejes de trabajo de panel de control. ¿es la desorientación un mecanismo de control o una forma de escapar de él? ¿o puede ser las dos cosas?

Desorientarse es perder las referencias. Referencias en relación al espacio (Ricitos de oro perdida en el bosque), al tiempo (el prisionero de Guantánamo) o a las otras personas (el juego de la gallinita ciega). Inducir la desorientación es una forma de represión usada por las policías para derrumbar a los detenidos. De hecho la desorientación suele acompañar cualquier privación de libertad (detención, prisión, secuestro) y es también una forma de tortura psicológica.

Terrible. ¿Cómo podemos hablar de desorientación en positivo?

Se dice que el exceso de información en red también es motivo de desorientación. Demasiados nodos, referencias inestables. No estoy seguro de ello, pero hay una enorme actividad para orientarnos. ¿Será más bien el problema que tenemos un exceso de orientaciones? Google guiando nuestra navegación acumula datos sobre nosotros. ¿Es una forma de control? Después de años de críticas ante-ayer anunció en una nota oficial que los guardará “sólo” durante 18 meses. Una directiva europea obliga a las compañías de telecomunicaciones e internet a retener los datos de sus usuarios entre 6 y 24 meses. A una petición del gobierno norteamericano hace algo más de un año Google se negó a entregar esos datos (cosa que hicieron MS y Yahoo!) y ganó la partida judicial. ¿Por qué se negó? ¿Por respeto a la privacidad de las personas o porqué están pensando en ser una organización de control alternativa al/a los estado/s?

Trabajar sobre la desorientación puede ayudarnos a tomar el control. O al menos a entender un poco por dónde y porqué lo perdemos y así ganar autonomía. El juego es una estratégia de aprendizaje en muchas especies, la nuestra incluida. Con el juego aprendemos sobre el entorno, sobre los otros y sobre nuestras propias capacidades. ¿Podemos afrontar la desorientación desde el juego? Es una vía de investigación. Perder las referencias y/o el control sobre uno mismo en un marco del que sabemos que podremos salir puede no ser tan terrible. Y igual nos prepara para “navegar” en situaciones de desorientación. También, quizás, a sortear el exceso de orientación que tira de nosotros hacia determinados railes dificultando su cuestionamiento.


cajacabeza – concretando montaje

marzo 15, 2007

Esta última semana he estado intercambiando correos con Paco González y la gente del festival para ultimar detalles del montaje del laberinto cajacabeza.

El esquema en planta del laberinto es el siguiente. Tiene 2 pisos de cajas. El primer piso está representado en gris y el segundo en naranja.
Esquema planta cajacabeza

Hemos usado una identificación de las cajas para poder referirnos a ellas en relación a su posición, a cómo tienen que ir cortadas, a las imágenes a estampar en ellas, etc… La imagen de la izquierda muestra el laberinto con los códigos de identificación de las cajas.

En la imagen de la derecha se muestran los posibles recorridos dentro del laberinto, tanto en el primer cómo en el segundo piso. En el primer piso es el recorrido que puede hacer la cabeza de una persona. En el segundo en realidad no se puede recorrer pero sí hay paso de una a otra caja en lo visual (y también puedes extender la mano).

Al final será un “cajacabeza” con 56 cajas en total. 41 de ellas en el primer piso. Hay dos “rincones abiertos” dentro del laberinto en los que pudes ver el techo de la sala pero aún estás dentro de la estructura.

Para sostener el laberinto a cierta altura del suelo se usarán cables que se sujetan en unas tablas que sirven de apoyo en las vigas de la nave del monasterio de San Clemente. Estos cables se sujetan a una estructura de perfiles que van por fuera de las cajas en su parte superior. Además algunas cajas se fijaran a la pared lateral.
Todo esto se entiende muy bien viendo los gráficos que ha realizado Paco. En ellos se ven los puntos de sujeción con las cajas, los cables y las tablas, las posición del laberinto dentro de la sala, etc…

Esquema Cajacabeza - sistema de sujeción

Cajacabeza - simulación (estructura sujeción)

Cajacabeza - simulación (situación dentro de la sala)


esquema de pasillos para cajacabeza

marzo 6, 2007

Una vez acordada la ubicación y el espacio aproximado a ocupar por el laberinto en la exposición me puse a trabajar en la estructura interna.

Estuve haciendo varias pruebas. Quería primar los recorridos que se pliegan sobre sí mismos. Quería evitar “pasillos” de más de tres cajas alineadas y, a poder ser, no tener más de dos.

No podía basarme en una estructura de anillos concéntricos, que pide un espacio más rectangular. Estuve haciendo varias pruebas. Los pasillos de 3 cajas eran inevitables, la cuestión era que no fueran mayores y gestionar su posición. He trabajado por el “cuento de la vieja”, o sea, provando trazados, haciendo y deshaciendo. Pensaba que igual se podría crear un programa que hiciera esto. Se le da un espacio poligonal y dentro tiene que situar los módulos y hacer las aberturas pertinentes para crear pasillos bajo una série de criterios. Seguro que algo parecido ya existe. Hay muchos juegos de ordenador que crean laberintos y que deben manejar algún tipo de algoritmos para favorecer la desorientación. En GCompris, que viene con la edubuntu y con el que juegan mis hijos, cada vez que superas un laberinto se crea otro nuevo, en el mismo recuadro pero con más “módulos” y pasillos más pequeños.
Bueno, dejo esto en el aire. Vamos a la propuesta.

propuesta 6 marzo laberinto Cajacabeza - planta

En el esquema muestro en rojo las paredes de la nave. En negro las cajas de cartón, con las aberturas que las comunican y crean los pasillos. En verde he marcado los posibles recorridos. He pintado en amarillo los “nodos” que crean un pasillo de 3 cajas alineadas.

En total tenemos una planta del laberinto de 41 cajas. El resultado me parece interesante. Hay recordidos largos y creo que no es evidente, desde dentro, dónde terminan. La gente es transportada por el espacio y creo que si respetan el juego (si no se agachan) pueden conseguir la sensación de desorientación. Además hay puntos en el que dos personas que estén dentro del laberinto pueden estar en cajas contiguas (y se pueden tocar) mientras que para reunir sus cabezas tienen que hacer un largo recorrido.

Hay sólo dos “entradas” al laberinto, en sus dos caras exteriores. De hecho no serían necesarias, porqué agachandote ya puedes entrar. Pero por un lado dan idea del interior desde el exterior y por otro lado invitan a entrar respetando las reglas de la propuesta.

También hay dos “salidas” en el interior. Una te lleva a la esquina entre las paredes. Otra al espacio entre el laberinto y una de las paredes. He marcado estos “nodos” con un círculo verde sin relleno. Me parece interesante tener unos puntos en los que estás dentro y estás fuera. Ves el techo del monasterio pero estás aún dentro de la estructura de pasillos del labrinto. Entre la caja y la pared 🙂